Se parte el pan en trozos. Se cuecen tomates enteros. Una vez cocidos, se pelan y se majan junto con el pimiento y el ajo. Una vez majado se incorpora el pan, agua y aceite y se sigue majando hasta formar una masa. Es fundamental dejarlo reposar tapado. Hay un dicho a propósito: “vas mas arropao, que un lebrillo de ajo”. En algunos lugares se le conoce también como ajo de pan.
CARTAS SIN FRANQUEO (CLV)- LOS VALORES
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A mi modo de ver, uno de los grandes fracasos de esta sociedad, tal vez el
mayor fracaso de esta sociedad, es la pérdida de los valores, esos entes
etér...
Hace 1 semana