Galicia. Patata. Si el cachelo se hubiera nombrado en Castilla, se llamaría algo semejante
a patata tronzada. El nombre de cachelo proviene del verbo gallego cachar, que
es equivalente a tronzar, y toma este nombre de que la patata se “cacha”, al
cortarla, para que suelte todo su almidón en el momento de cocerse, y eso haga
que el caldo, provenga del cocido, o de un lacón con grelos, o se elabore para
consumir por sí mismo, espese más, para que alcance ese punto idóneo en el que
el líquido deja ese peculiar picor raspante en la garganta. Esa patata así
cortada es un cachelo, esa patata que acompaña al caldo y le da cuerpo, es un
cachelo, Si no se tronzado al cortarla, si no se ha “cachado”, es simplemente
una patata cocida.
Pero, con el tiempo, el cachelo se ha usado también para acompañar a unas sardinas a la brasa, a unos pimientos fritos de las variedades autóctonas gallegas, o, modernamente, al pulpo. En estos casos, el cachelo, pasa por un segundo proceso, gastronómicamente imprescindible, el secado. Al cachelo, una vez alcanzado el punto de cocción correcto (la cocción debe de realizarse sin sal, y luego explicaremos por qué), que permite que la patata esté blanda, pero imprescindiblemente entera, firme, se le retira el agua, y, en la misma “pota”, o cazuela, se pone al fuego para que se seque, con el fin de que la capa externa se endurezca y se resista a la absorción de los jugos que aderezan el producto al que van a acompañar. Y esto es muy importante.
El cachelo de acompañamiento, se coloca sobre la base del plato en el que se va a servir, y sobre él, el pulpo, los pimientos, las sardinas, o cualquier otra delicia que a usted quiera degustar, y esto es también importante. El cachelo, correctamente secado, permitirá que el jugo propio del alimento, y su aderezo, lo bañe, sin penetrar en su interior, y solo al “esmagarlo”, solo al aplastar la patata, que es lo que significa “esmagar”, siempre manualmente, esta absorbe, yo diría que golosamente, esos jugos que lo rodean, y se liga con ellos, se hace parte de la experiencia de sabor pleno.
Y efectivamente, es importante que la patata se cueza sin sal, yo diría que imprescindible, porque la patata se va a sazonar, en casi todos los casos, con la sal gorda con la que hay que aderezar el pulpo, los pimientos, las sardinas… o con las salsas de carnes, o pescados, o con el caldillo de la vitela.
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